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Huambo, Angola central. Centro de ortopedia del CICR. Una de las víctimas más jóvenes de las minas. Entre 1975 y 2002, las minas terrestres antipersonales mataron e hirieron a miles de angoleños. El CICR abrió su primer centro de rehabilitación física en 1979, en Huambo, a fin de prestar ayuda a las víctimas angoleñas de las minas, cuyo número se estima actualmente en 80.000.
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Huambo, Bomba Alta. Centro de ortopedia del CICR. Mujeres amputadas. Aunque la firma del acuerdo de paz de Luana, en 2002, devolvió una relativa normalidad al país, las minas siguen siendo un grave problema. El CICR ha prestado apoyo a tres centros de ortopedia estatales durante casi treinta años, a la vez que instaba al Gobierno a fortalecer su participación en esta actividad.
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Huambo, Bomba Alta. Centro de ortopedia. "Desde 2002, nos hemos concentrado principalmente en prestar asistencia a las víctimas de las minas y fortalecer las capacidades de los centros de rehabilitación. Nos complace transferir a las autoridades nuestro programa de rehabilitación", dice Maryse Limoner, jefa de la delegación del CICR en Angola. "Garantizar el acceso de los pacientes a los centros y proporcionarles los medios para llegar a ellos serán desafíos importantes".
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Huambo. Diana, princesa de Gales, habla con pacientes en el centro de rehabilitación física de Bomba Alta. En 1997, la princesa Diana viajó a Angola para visitar a víctimas de las minas terrestres, apoyar el programa de rehabilitación física del CICR y promover la Convención de Ottawa sobre la prohibición de las minas terrestres.
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Campaña de sensibilización al peligro de las minas. Con el apoyo económico y técnico del CICR, la Cruz Roja de Angola lleva adelante actividades de reducción del peligro que representan las minas, en especial mediante la difusión por radio de mensajes de educación sobre el peligro de las minas y ayudando a las comunidades a delimitar las zonas peligrosas.